miércoles, 19 de abril de 2017

La aviación en la Batalla de Berlín. PARTE 3

PARTE 1
PARTE 2

Continuando aqui con la reseña posteada en el Foro Segunda Guerra Mundial por el usuario Emil Dermouth, del día a día en el teatro aéreo de la Batalla de Berlín, entre las fieras pero insuficientes fuerzas de defensa alemana, y las numerosas fuerzas soviéticas.

19 de Abril de 1945
El 19 de abril a las 09:15 Koniev llamó a su comandante subordinado inmediato y le dijo que si sobrevivía al siguiente ataque, sin haber desalojado a los alemanes de las alturas de Seelow, sería fusilado por cobardía. Cañones antitanque fueron enviados al frente detrás de las líneas rusas apuntando a las espaldas de sus propios camaradas. El ataque se inició, la infantería rusa fue diezmada por las ametralladoras alemanas hasta que se quedaron sin municiones. Cientos de tanques rusos humeaban en las tierras bajas. No menos de 400 alemanes perdieron la vida, junto con 2000 rusos muertos por alemanes y sus propios camaradas.

Manteuffel no tenía más esperanza ante la imposibilidad de obtener más material antitanque, no importaba cuántos rusos mataran, sin reemplazos serían diezmados. Las municiones escaseaban y los pedidos al Cuartel General de armas, municiones, reemplazos, material médico, alimentos y agua, no tenían ya respuesta. Manteuffeel instruyó a sus comandantes a usar su propia iniciativa debido a que ya no era posible coordinar la defensa ni esperar apoyo de ningún tipo. Koniev pensaba lo mismo, pero había perdido 4000 hombres y 300 tanques en un sólo día.

Ese mismo día enormes contingentes de fuerzas soviéticas, con unidades comandadas por comisarios en las espaldas, prestos a disparar contra cualquiera que dejara de avanzar o pretendiera dar media vuelta, lograron sobrepasar Seelow con enormes pérdidas. Pero nuevamente fueron detenidos cuando el General Busse, mandó las únicas fuerzas que podía contar en reserva, el 56 Cuerpo Panzer al mando del General Karl Weidling. Stalin estaba fuera de sí, al no explicarse cómo las fuerzas de Zhukov eran detenidas. Ordenó a Koniev, que estaba haciendo muchos progresos en el sur, rebasando en entre el Niesse y las aguas del Spree, a las diezmadas fuerzas de Schörner, que hiciera girar a sus tanques hacia el norte. En esos momentos la capital estaba a punto de ser encerrada en un movimiento de pinzas.

En la tercera semana de abril, las fuerzas alemanas, luchaban en dos frentes, y sólo tenían dos enclaves en el que poder realizar algo de actividad aérea por separado en el país, el sector de Baviera en el sur y el área alrededor de Schleswig-Holstein en el norte. En reconocimiento de este hecho, el comando Luftwaffe se reestructuró una vez más. Las unidades que aún estaban en funcionamiento en el norte de Alemania, Prusia, Dinamarca, Noruega y Curlandia fueron colocados bajo el mando de Luftflotte Reich al mando del general Stumpff. Las unidades en el sur de Alemania, Hungría, Checoslovaquia y norte de Italia fueron puestos asignadas al Luftflotte 6 bajo el mando del General von Greim. 

Había que parar como sea la avalancha de tropas rusas, así que nuevamente el Kommando Leonidas realizó una “misión de autosacrificio”, consiguió reunir diez aparatos Fw-190 y Bf-109 que fueron lanzados contra los puentes y pontones del Oder y del Niesse. Debido a la saturación del aire por los cazas rusos muchos no llegaron a su fin, y fueron derribados o se inmolaron contra tanques, vehículos o zonas de concentración de tropas.

El KG 76 estaba siendo reconvertido al bombardero a reacción Arado Ar-234, y ya había participado en misiones de bombardeo en batallas como la operación “ Bodenplatte” o el ataque al puente de Remagen, durante el mes de Febrero realiza una media de 20 salidas diarias contra objetivos occidentales, pero el 21 de Marzo su base en Aachem es bombardeada y 10 Ar-234 son destruidos y varios dañados. Al comenzar la batalla de Berlin el III/KG 76 dispone de 11 Ar-234 operacionales y 15 no operativos, además de 31 pilotos. A pesar de centrarse sus operaciones en ataques a lugares de alto interés para los aliados occidentales, como puertos o nudos de ferrocarril, es requerido para ayudar en la defensa de Berlin, y ese día del 19 de Abril realiza un ataque con 6 aparatos armados con bombas de diverso peso contra concentraciones de tropas en el Niesse. El ataque es un éxito, más se trata de una gota de agua en el desierto.

Otro de los prodigios tecnologicos de la Alemania nazi: el bombardero jet Ar234, llegó tarde a la guerra
El I/SG 1 comienza a realizar misiones en sustitución del SG 77, que fue diezmado el día 17 (tuvo 19 bajas en un ataque de los P-51 americanos a su base cuando regresaban tras actuar en Seelow). El SG 4 y el SG 10 continúan dando muestras de gran valor contra un enemigo muy superior.

Los Fw-190 del I/SG 1 no tienen un buen día y sufren cuatro bajas, mientras ellos reclaman solamente el derribo de un Yak-3. 

El dia 19 de Abril la Luftwaffe realiza unas 620 salidas, y los Jagdgeschwaders vuelven a tener un gran trabajo. Otra vez la falta de combustible impide que muchos aparatos puedan despegar y los grupos pequeños dan como resultado una relación de combate de 20:1, con lo que este día no se producen muchos derribos.

El Maj. Werner Schroer del Stab JG 3 derribó ese día un Il-2 y un Yak-3 en el área de Kurstin, con lo que elevó su palmarés a 110. El III/JG 3 trabajó en zona de Seelow donde el Hptm. Karl-Heinz Langer derribó un Il-2. El III/JG 4 como de costumbre cubría el área de Berlin, donde el Lt. Hans Klaffenbach derribó un Yak-3. El JG 77 derribó dos La-5 y el JG-27 de retorno a su base, sobre las siete de la tarde, tuvo un fiero combate con Spitfire, reclamando dos derribos y perdiendo tres aparatos propios.
El destacado caza británico Spitfire también prestó servicio con la Unión Soviética
El testimonio del día corresponde al Obslt. Hans-Ulrich Rudel, Gruppekomanndeur del SG 2 y portador de la más alta condecoración jamás otorgada, las hojas de roble en oro con espadas y brillantes agregadas a la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro. Herido el 7 de Febrero fue ingresado a un hospital de las Waffen-SS en Seelow, donde se le amputó una pierna. Días más tarde Goering ordenó su traslado a un hospital junto al zoo de Berlin. Por cuarta o quinta vez Hitler le prohibió volver a volar, pero a mediados de Abril se volvió a su unidad en Checoslovaquia. El 19 de Abril recibió la orden de presentarse en Berlin, en la Cancillería, Hitler quería verlo. Este es su relato:

“Un telegrama del 19 de Abril me hace volver a la Cancilleria del Reich. Ya no es tan fácil volar desde Checoslovaquia a Berlin, en varios puntos del Reich, casi se tocan los frentes rusos y americano, el cielo está plagado de aviones, pero por desgracia no de los nuestros. A las 23 horas me veo frente al Comandante Supremo, su estado físico no es tan bueno como otras veces, el Coronel Von Below me dice que Hitler apenas ha dormido las últimas semanas. Tras un repaso a la situación general me comenta que tiene pensado unir todos los aviones a chorro bajo un único mando y usarlos para frenar la ofensiva soviética, que yo sería nombrado el comandante de dicha unidad. Rechazo la oferta, argumento que hay mucha gente más preparada que yo, le digo al Führer que yo no entiendo de jets, que solo entiendo de Stukas y que solo soy capaz de comandar algo en lo que yo forme parte de la batalla, y jamás he volado un avión a chorro. El me explica que no desee que vuele, solo que organice los ataques y que si por ello alguien dudara de mi valor lo haría colgar. Vuelvo a rechazar la oferta, esta vez argumento que la Luftwaffe se halla dividida en dos bolsones, que todos los jets tendrían que concentrarse en el bolsón del norte, ya que allí es donde hay pistas de hormigón lo suficientemente grandes para albergar a unos 180 aparatos a chorro, y que la reacción lógica de los angloamericanos sería realizar bombardeos de saturación en esa zona hasta destruir todos los aparatos, que es mejor mantener la dispersión. La reunión termina a la una de la madrugada, no se toma ninguna decisión, un apretón de manos y me despido del Führer, de la prohibición de volar ni me habla, mejor. En mi salida de la cancillería veo como se están realizando los preparativos del cumpleaños de Hitler”

20 de Abril de 1945
Un excelente día soleado amaneció en Berlín el 20 de Abril de 1945. Era un día muy especial, concretamente el 56 cumpleaños de Adolf Hitler. A pesar de ello ni en la Cancillería ni en la ciudad estaban de buen humor. A las 10:51 horas aviones estadounidenses B-17 y británicos Lancaster felicitaron a Hitler lanzando centenares de bombas sobre Berlín. Aquel ataque dejó sin electricidad a Berlín definitivamente y sin suministro a las viviendas, lo que obligó a suspender el sistema de correos y la recogida de basura.
Aviones Lancaster británicos le mandan unos reglaitos al Tío Adolf
Los bombarderos estadounidenses B17 también tienen obsequios para Hitler
Luego de los saludos de rigor, fue convocada una reunión para analizar la situación militar. Keitel, Jodl, Krebs, algunos ayudantes y asistentes, expusieron al Führer la situación. Con prudencia, Jodl y Hans Krebs —este último sucesor de Guderian como Jefe del Estado Mayor del Ejército— dieron a entender que el 9º Ejército estaba prácticamente cercado y Berlín en realidad también, pero le informaron al Führer que al norte de la ciudad, en el flanco sur del 3er Ejército Panzer-SS, Steiner estaba organizando un Grupo de Combate.

En realidad había terminado la primera fase de la Batalla de Berlin, Hundimiento de la línea Oder- Niesse (16 al 19 de Abril), y comenzaba la segunda fase, Ataques a los cinturones de defensa (20 al 25 de Abril).

Después que Zhukov se infiltró hasta los arrabales de Berlín, tras romper las líneas en las Alturas de Seelow, el flanco sur del 3er Ejército Panzer de von Manteuffel quedaba de repente al descubierto. En esta situación el comandante en jefe había dado órdenes a Steiner para que organizara una defensa provisional para proteger el flanco del 3er Ejército Panzer-SS, derrotado en Pomerania y, al recibir la orden de Heinrici, estaba ocupado en reclutar unidades de ataque en Mecklenburg de los restos de otras divisiones y en general de donde buenamente podía. Steiner se dedicó con todas sus fuerzas, con lo poco que realmente disponía de personal, a llevar la orden de Heinrici a buen término, esto es, a cubrir la deficiente retaguardia de Manteuffel por el sur.

Cuando Hitler escuchó sobre el "Grupo de combate Steiner" reaccionó de manera por demás inadecuada. Ordenó que Steiner, no apoyara el 3er Ejército Panzer, sino que atacara en 24 horas en dirección sur desde Oranienburg-Eberswalde- para dividir y destruir las avanzadas de Zhukov y que estableciera contacto con el 3er Ejército Panzer y Berlín. Luego de eso, durante la noche varias veces que el 9º Ejército atacara en dirección sur, y que el 4° Ejército Panzer de Schörner lo hiciera hacia el norte, para formar un nuevo frente. Nadie se atrevía a volverlo a la realidad. Pese a que el "Grupo de combate Steiner", a pesar de los esfuerzos de su jefe no tenía capacidad para realizar un ataque que detuviera a los rusos y el "Ejército Wenck" tampoco podía intentar acudir en ayuda de la capital, puesto que apenas podía defenderse a sí mismo. 

La Luftwaffe recibió grandes reproches por no haber hecho frente a la incursión mañanera de los cuatrimotores aliados. Las reservas de combustible estaban bajo mínimos, y muchos Gruppe ni siquiera tenían para despegar. La poca gasolina que se podía reunir estaba destinada a los ataques destinados a detener a los rusos en su avance tras la ruptura de la línea Oder-Niesse. Aún así se consiguieron realizar unas 600 salidas.

El Komanndo Leonidas del KG 200 tuvo que abandonar su base en Jüterbog debido a la proximidad de las tropas rusas que amenazaban con tomarlo, todos los aviones que pudieron despegar lo abandonaron, excepto 5 destartalados Bf-109 que realizaron el último ataque suicida inmolándose contra los tanques y vehículos rusos que avanzaban hacia su base.

El KG 76 recibía constantes órdenes de atacar las avanzadas rusas que enfilaban ya a las afueras de Berlin. Al disponer solo de ocho Ar-234 en capacidad de volar, el resto de pilotos del Kampfgeschwader, en su desesperación, se ofreció a pilotar los viejos He-111 H que aún disponían, así pues esta curiosa formación, junto con Fw-190 D-9 del III/JG 4 que actuaron de escolta de los He-111, se lanzaron contra los rusos. Todos los Ar-234 volvieron a la base, pero cinco He-111 y tres Fw-190 no regresaron. Por su parte los Fw-190 del III/JG 4 consiguieron abatir cuatro cazas rusos en el área de Berlin, el Lt. Hans Klaffenbach derribó dos Yak-9, el Hptm. Gerhard Strasen un La-5 y el Hptm. Günther Schwanecke un Spitfire.
Heinkel He.111
Los Schalschgeschwader SG 4, SG 10 y SG 1 realizaron salidas con grupos incompletos debido a la falta de combustible, un puñado de Ju-87 G y algunos Fw-190 destruyeron varios tanques rusos a costa de fuertes pérdidas, pero los Fw-190 se trabaron en duros combates con los cazas rusos y consiguieron derribar dos Yak-9 y un Yak 3, aunque los pilotos del SG 1 reclamaron bastantes más.

Para enfrentarse a los cazas rusos y proporcionar algo de alivio a las operaciones Jabo consiguieron despegar varios grupos de los Jagdgeschwader JG 3, JG 11, JG 26, JG 4 y JG 77. Ese día el mejor palmarés lo firmaron los pilotos del JG 3, a los que se les adjudicó el derribo de tres Yak-9, un Yak-3, tres La-5, un Il-2 y un Spitfire, los chicos del JG 26 derribaron dos Spitfire y el Obfw. Hans-Gerd Wennekers del I/JG 11 derribó un Yak-9. Esos fueron los derribos homologados, ya que los reclamos sumaban números más altos.

El testimonio de este día lo obtenemos de un relato del Lt. Richard Franz, piloto del JG 11, el cual comenta:

“Elementos del JG 11 y del JG 4 fueron separados de sus grupos y fueron destinados al aereopuerto civil de Tempelhof. Yo llegué a mediados de Abril y volé un puñado de misiones desde Tempelhof. A partir del 20 de Abril comenzaron a caer sobre el aereopuerto los primeros obuses rusos de largo alcance, y la mayoría de nuestras máquinas estaban tan perforadas por trozos de metralla que no eran dignas de presentarlas al combate. Cuando los rusos empezaron a entrar en las afueras de Berlin, algunos que teníamos familiares civiles en esa zona comenzamos a recibir llamadas telefónicas desde los refugios antiaéreos, para informarnos, por ejemplo, que cuatro tanques rusos estaban frente a su casa o que en la calle tal los rusos estaban instalando una batería de cañones”.


21 de Abril de 1945
En las primeras horas de la mañana del 21 de abril, Steiner recibió la orden estricta de atacar en dirección sur. Pero Steiner no tenía con qué atacar; por el contrario, tenía enormes dificultades para cubrir a duras penas el flanco sur del 3er Ejército Panzer con los pocos hombres que había conseguido reunir en Südmecklenburg, siguiendo las órdenes de Heinrici. Simplemente no podía hacerlo. Lo mismo ocurría con el Ejército 12 de Wenck. Pero, en esos momentos el Ejército 12 existía sólo en el papel; a finales de abril esa fuerza era una realidad, pero demasiado débil e insuficiente. 

La situación se deterioró aún más cuando en la mañana del 21 de abril Berlín fue bombardeada por la artillería soviética de largo alcance. Hitler estaba furioso. Exigió de Koller una explicación sobre la ausencia de la Luftwaffe de la lucha durante el bombardeo de la mañana. Koller volvió a intentar decirle a Hitler que la mayoría de unidades de la Luftwaffe se agotaron y las que quedaron semi-operacionales carecían de suficiente combustible y munición para montar una campaña eficaz. 

Ese dia la Luftfotte 4 (4ª Flota Aérea) desapareció, y lo que quedaba de ella, fue redesignada Luftwaffenkommando 4, y subordinada a la Luftfotte 6.

El 21 de abril las fuerzas soviéticas llegaban a Berlín. Para entonces la Fuerza Aérea Roja operaba desde bases avanzadas levantadas en tramos de las autopistas alemanas. Reparar los tramos de autopista era más rápido y económico que construir nuevas bases o arreglar las capturadas. Los árboles que flanquean las pistas eran excelentes cubiertas para esconder los aviones y la excelente construcción de las autopistas constituían inmejorables pistas de aterrizaje para los cazas soviéticos.

La situación era desesperada y había que agarrarse a un clavo ardiendo, por ello se le ordenó entrar en acción contra los blindados al Panzerfaust Kommando Trebbin. Esta unidad fue creada en la primavera del 45, comandada por el Oberstleutnant Karl-Heinz Dragenscheck , bajo la supervisión del Oberstleutnant Adolf Dickfield. La idea era utilizar un avión entrenador Bucker Bu-181, al cual se le habían instalado 4 lanzacohetes Panzerfaust sobre y bajo las alas, como avión antitanque. Debían de ser pilotados por chicos de las juventudes hitlerianas, con una mínima preparación tenían que volar bajo a unos 150 Km/h y situarse a 100 metros de un blindado antes de disparar los cohetes. No hace falta decir que internarse en un espacio aéreo donde el enemigo goza de total superioridad aérea con un trasto que vuela a 150 Km/h y pilotado por novatos es lo más parecido a un suicidio. Para aumentar las probabilidades de supervivencia se acordó volar solo al amanecer o al anochecer.
Ejemplo de la situacion apremiante del régimen nazi, el Bu-181 era un pequeño avion escuela al que se le adaptaron lanzagranadas de mano "Panzerfaust", para atacar a los tanques enemigos
El Panzerfaust Kommando Trebbin tuvo su bautismo de fuego el 19 de Abril a las 20h20 contra tropas americanas en las cercanías de Tübingen, solo hay datos de que al no encontrar blindados destruyeron algunos camiones. El 21 de Abril nueve de estas máquinas se lanzaron al combate contra los tanques soviéticos en las afueras de Berlin, todos los aviones fueron derribados y solo un piloto sobrevivió.

El JG 301 estaba en pleno proceso de conversión al magnífico caza Focke- Wulf Ta-152, y ese día entró por primera vez en acción en la batalla de Berlin. Se basó en Hagenow, Neustadt y Ludwigslust.
El Ta-152 era la versión mas moderna del popular caza alemán Fw-190
Ese día el Obfw. Josef Keil, futuro as del Ta-152, derribó dos Yak-9 en Berlin, el otro derribo del JG 301 de ese día correspondió al Lt. Rudolf Wurff.

Los Schalschgeschwader SG 4, SG 10 y SG 1 volvieron a realizar algunas salidas con grupos cada vez más incompletos debido a la falta de combustible y a las fuertes bajas de los días anteriores. 

El JG 4 realizó mayormente ataques jabo, pero el III/JG 4 estuvo en misiones de caza libre. Contra formaciones de aviones rusos numéricamente superiores trataban de evitar los cazas, y atacando solo a bombarderos reclamaron varios derribos, pero solo dos les fueron acreditados, ambos al Lt. Hans Kleffenbach, un P-63 y un La-5. 
P63, otro de los modelos estadounidenses usados por los rusos
Pocos staffel del JG 77 consiguieron combustible para despegar, aún así les fueron homologados tres derribos, un Yak-3 al Lt. Karl Kühdorf, un La-5 al Oblt. Kurt Hammel y un Il-2 al Obfw Hans-G. Bartholomai. El JG 27 apenas pudo poner un puñado de aparatos en vuelo, derribando el Fw. Walter Jünkersfeld un Spitfire. El JG 26 fue el más activo y logró que le acreditaran 5 derribos. Los staffel del JG 3 no pudieron despegar ese día por falta de gasolina, y sus pilotos tuvieron tiempo de rendir homenaje a su veterano as el Obfw “Willi” Maximowitz, con 27 victorias homologadas fue derribado y muerto el día anterior en desigual combate contra fuerzas muy superiores.
Un La-5 soviético y un Bf109 aleman traban combate
El testimonio del día corresponde al polémico Oberstleutnant Adolf Dickfield portador de la cruz de caballero con hojas de roble, terminó la guerra con 151 victorias, 136 de ellas homologadas. Fue nombrado en Enero del 45 por Goering como Inspector General de Pilotos de las Juventudes Hitlerianas, y encargado de reclutar jóvenes para el proyecto “Volksjäger”. El 21 de Abril fue nombrado responsable del proyecto “Bucker”.


“El 21 de Abril de 1.945 me hallaba en la base de Goslar junto con el Lt. Bartz y un par de instructores de la Escuela General de Pilotos de Caza. Teniamos 16 Heinkel He-162 y una veintena de cadetes de piloto de las juventudes hitlerianas. Nuestra misión era formar un Geschwader nuevo dotado con He-162 y pilotos reclutados en las juventudes hitlerianas. Muy pronto de madrugada por teléfono me llamó Loerzer del Ministerio del aire del Reich, me habló de la crítica situación de Berlin, y preguntó si mi grupo estaba preparado para entrar en acción. Con sinceridad le comuniqué que era del todo imposible, que no había aún ni la más mínima preparación de los pilotos. Lo entendió perfectamente y me dijo que tras consultar el problema en el ministerio me volvería a llamar. Más tarde decidí junto con Bartz realizar una salida con nuestros He-162, iríamos dirección Berlin, seguro que por allí veríamos muchos aparatos rusos. No llevábamos diez minutos de vuelo cuando vimos un grupo de P-47 americanos a unos 2.000 pies bajo nosotros, con un ligero picado pude colocarme a cola en una buena posición de tiro y mis dos cañones dieron buena cuenta del intruso. Trataba de seguir la caída del P-47 cuando un golpeteo me sobresaltó, me había sorprendido un P-51 salido de no se donde y que perforó mi ala derecha con varios impactos, me largué con un tonel ascendente y gracias a la velocidad de mi montura. Al llegar a la base tenía el mecanismo del tren de aterrizaje dañado por los disparos, así que aterricé sobre la panza. Salí del destrozado aparato solo con unas cuantas contusiones. Más tarde volvió a llamar Loerzer, me ordenó llevar todos los aparatos a la base de Trevemunde, destinar al personal de tierra a un batallón de infantería que se dirigía hacia Berlin y junto con los pilotos reportarme en la base de Friedersdorf, donde me haría cargo de dirigir el proyecto “Bucker”. Antes de partir, temprano el Lt. Bartz realizó una salida, en la cual afirmó haber derribado un P-47, ese fue el segundo derribo y la última salida de un Geschwader que no llegó ni a tener un nombre” 
Jet de combate Heinkel 162

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